Con temperaturas que arañan los 40 grados, el subsecretario de Protección Civil, Gustavo Santos, lanzó una advertencia desesperada. «Lo que estaba húmedo hoy es combustible», aseguró, señalando la falta de conciencia social como el principal detonante de una emergencia que no da tregua a los bomberos.

El Chaco arde, y no es solo una frase hecha por el rigor del termómetro. La provincia atraviesa una situación crítica donde el clima se ha aliado con la imprudencia humana para crear un escenario de peligro constante. Las marcas térmicas que oscilan entre los 39 y 40 grados han transformado la vegetación en material altamente inflamable, poniendo en jaque tanto a zonas rurales como a los barrios de Resistencia.
Gustavo Santos, subsecretario de Protección Civil, fue tajante en diálogo con Radio Libertad: el alivio que trajeron las lluvias de diciembre y enero se ha esfumado. «Todo lo que estaba húmedo empieza a secarse y pasa a convertirse en combustible, sobre todo los pastizales», advirtió el funcionario, describiendo una realidad que los brigadistas conocen bien: el fuego «camina por abajo», avanzando de forma invisible entre el pasto seco hasta que estalla en llamas incontrolables.
La noche: El nuevo refugio de la imprudencia
Un dato que genera alarma en los cuarteles de bomberos es el cambio de hábito en las quemas. Según Santos, las salidas de emergencia se han intensificado a partir de las 19 horas.
«La gente elige la noche para quemar basura o restos vegetales, quizás para evitar el sol o para no ser vistos, pero el riesgo es el mismo o peor», alertó.
La práctica de encender fuego y «meterse adentro de casa» es una constante que termina en desastre, con llamas lamiendo las paredes de los vecinos y poniendo en riesgo la vida de familias enteras.
¿Qué hacer ante el vecino que quema?
La pregunta es recurrente en los barrios ante el humo irrespirable y el peligro inminente. Desde Protección Civil son claros:
- El diálogo primero: Intentar explicar el riesgo ambiental y de seguridad.
- Denuncia policial: Si la conducta persiste, es necesario realizar la exposición para que la fuerza pública intervenga.
- Mantenimiento: Mantener terrenos baldíos limpios y el pasto corto no solo previene incendios, sino que evita la proliferación de alimañas y víboras en plena temporada.
Un llamado a la conciencia chaqueña
Desde InChaco.com nos sumamos al pedido de responsabilidad. Una colilla de cigarrillo mal apagada o una quema de hojas «controlada» pueden derivar en una catástrofe en cuestión de segundos bajo este sol implacable. La seguridad de nuestra comunidad depende de que entendamos, de una vez por todas, que el fuego no es una herramienta de limpieza, sino un enemigo mortal cuando el clima no perdona.
