Escuchame bien, porque esto no es una opinión de un tibio: lo de ayer contra San Lorenzo fue un papelón táctico que nos costó dos puntos de oro en casa. Empatar 0-0 contra un Ciclón que vino a colgarse del travesaño es una cosa, pero que el DT se guarde los cambios como si fueran ahorros en dólares es para que le saquen el carnet de técnico ahí mismo en el túnel.

El análisis del desastre: Un cambio en el minuto 94
¿Viste lo que fue eso, loco? El equipo no pateaba al arco, la pelota quemaba en el medio y el tipo metió un solo cambio en todo el partido. ¡Uno solo! Y encima lo pone a los 49 del segundo tiempo. ¿Qué quiso hacer? ¿Enfriar un partido que nosotros teníamos que ganar para no perderle pisada a los de arriba? La gente no es boluda. El «Andate, bobo» que bajó de las tres bandejas no fue solo por el resultado, fue por la falta de lectura.
- Posesión estéril: Tuvimos el 68% de la bocha, pero ¿para qué? Si terminamos tirando centros de compromiso para que los centrales de ellos se hagan un festín.
- Falta de rebeldía: Faltó ese ADN xeneize de llevarse puesto al rival. Jugamos con el freno de mano puesto.
- El historial que duele: Con este empate, el historial con San Lorenzo en el profesionalismo sigue ahí nomás, con ellos todavía sacando pecho por una paternidad que ya cansa (77 a 76 a favor de ellos en liga). ¡A estos les tenemos que ganar siempre por la camiseta, bo!
La lupa de EL RAFA: ¿Qué pasa con el plantel?
No le voy a caer solo al DT, porque los que entran a la cancha tienen que transpirar la azul y oro como si fuera el último día de sus vidas.
- Cavani aislado: El Matador no puede bajar hasta la mitad de la cancha a armar juego. Si no le llega una limpia, es imposible. Tiene 39 pirulos y sigue corriendo más que algunos pibes, pero no hace milagros.
- El mediocampo «Manteca»: Falta alguien que rompa, que meta un pase filtrado. Estamos extrañando la mística de los que van al frente.
- La dirigencia en la mira: El Consejo de Fútbol va a tener que dar explicaciones. No podés tener a Úbeda tambaleando cada domingo. Boca Juniors es gigante, la Bombonera pesa, y si el que se sienta en el banco no entiende que acá se gana o se gana, que deje el lugar a alguien con espalda.
Mientras tanto, en la vereda de enfrente…
Los de Núñez andan mudos, viendo cómo nosotros nos arreglamos los problemas en casa mientras ellos siguen tratando de entender cómo nosotros, con todos los quilombos, seguimos siendo El Único Grande. Porque no se olviden nunca, muchachos: los números no mienten.
«Boca tiene 74 títulos oficiales. Ellos cuentan las copas de leche para arrimarse, pero la gloria internacional nuestra no se compra con marketing. Somos el papá de todos por historia, por gente y por mística.»
Lo que viene: El Superclásico a la vuelta de la esquina
Si Úbeda piensa plantear el partido contra River como lo hizo anoche, estamos al horno. Ahí hay que salir a morder, a jugar con el cuchillo entre los dientes. El historial general sigue siendo nuestro (93 victorias contra 88), y esa paternidad se defiende con la vida. ¡A despertarse, jugadores! ¡Esto es Boca!
EL RAFA – Hincha de Boca hasta la muerte.
