Jaime César Etchelouz, titular del nosocomio saenzpeñense, denunció penalmente a un dirigente gremial por audios intimidatorios. «Tengo una familia, esto no es un berrinche menor», sentenció el médico, mientras la Justicia ya interviene en un caso que sacude a la ciudad termal.

La gestión pública y el sindicalismo han cruzado una línea peligrosa en Presidencia Roque Sáenz Peña. Lo que comenzó como un trámite administrativo por licencias laborales derivó en un episodio de violencia institucional sin precedentes: el director del Hospital «4 de Junio», Jaime César Etchelouz, recibió amenazas directas contra su vida.
El conflicto estalló luego de que la dirección notificara a un grupo de trabajadores que debían retomar sus tareas habituales, tras un informe de Recursos Humanos de Resistencia que indicaba que no contaban con la documentación respaldatoria para licencias gremiales. «No fue una decisión personal ni discrecional; se cumplió con el deber administrativo», aclaró Etchelouz en diálogo con Radio Libertad.
Audios de terror y denuncia penal
La respuesta a la normativa no fue administrativa, sino violenta. Según consta en la denuncia radicada en la Comisaría Cuarta, el secretario general de ATE Sáenz Peña, Ricardo Luna, habría enviado una serie de audios cargados de agresividad y amenazas de muerte.
«El tono de la conversación cambió completamente. Las amenazas fueron contundentes y con peligro de vida», relató el director, quien ya entregó los archivos de voz a la Fiscalía como prueba irrefutable del hostigamiento.
Ante la gravedad de los hechos, el fiscal interviniente y personal de Investigaciones se presentaron en el hospital para activar los protocolos de seguridad. Etchelouz solicitó formalmente una prohibición de acercamiento y acceso al nosocomio por parte del dirigente gremial.
El paciente, la víctima colateral
Más allá del impacto emocional que este ataque genera en el médico y su familia, el director advirtió sobre las consecuencias en la salud pública. En un hospital con alta demanda y cirugías programadas, estos incidentes paralizan la gestión.
«Si yo pierdo tiempo en esto, el que pierde es el paciente. Se demora una cirugía, una autorización, una respuesta médica», lamentó el funcionario, quien destacó el respaldo recibido por parte del Gobernador Leandro Zdero y el Ministerio de Salud.
Un límite a la impunidad
Desde InChaco.com, repudiamos cualquier acto que pretenda torcer el brazo de la ley mediante el miedo. El respeto institucional no es negociable, mucho menos cuando está en juego la integridad de quienes dirigen los centros de salud de nuestra provincia. «No vivimos en una era donde se amenaza para conseguir cosas», concluyó Etchelouz, marcando una postura firme contra el apriete y la prepotencia.
