El caso se suma a una serie de hechos registrados a lo largo del año en distintas localidades, con víctimas de edades diversas y contextos que van desde ataques con armas de fuego y blancas hasta episodios seguidos de suicidio o intentos de encubrimiento.

El primer hecho del año ocurrió el 1 de febrero en el paraje San Carlos, a unos 30 kilómetros de Taco Pozo, donde fueron asesinadas Mónica Mendoza y su madre, Miriam Giménez. Ambas fueron halladas sin vida en su vivienda y el principal sospechoso fue Marcelo Caro, quien quedó detenido tras el secuestro de un arma de fuego. La investigación quedó en manos de la fiscalía local. Pocos días después, el 21 de febrero, se confirmó el femicidio de Carolina Ríos, de 43 años, encontrada muerta en su casa del barrio Matadero de Sáenz Peña con un alambre alrededor del cuello. Su ex pareja, señalado como principal sospechoso, se quitó la vida horas más tarde.
Ese mismo 21 de febrero se registró otro femicidio en Resistencia. Pamela Romero, de 16 años e integrante de la comunidad qom, fue hallada sin vida con signos de estrangulamiento. Su pareja, Carlos López, de 47 años, escapó de la provincia y fue detenido tres días después en Formosa. La causa fue recaratulada como femicidio tras confirmarse maniobras sobre el cuerpo de la víctima. En marzo, el 21, Fontana volvió a quedar marcada por el femicidio de Melisa Sol Montiel, de 13 años, quien fue encontrada con golpes en la cabeza en la vivienda de un vecino. El acusado fue imputado por homicidio doblemente agravado por alevosía y violencia de género.

El 28 de junio se produjo el femicidio de Leonela Ayelén Giménez, de 22 años, asesinada de un disparo en el pecho en un camino rural cercano a La Tigra. Dos hombres fueron imputados, uno por femicidio y otro por homicidio agravado, en una causa que avanza con pericias pendientes. Días después, el 1 de julio, en la localidad rural de Itín, se halló el cuerpo de Norma Robledo, de 58 años, dentro de un aljibe, mientras que en el mismo predio fue encontrado sin vida un hombre de 68 años. La investigación se orientó a un femicidio seguido de suicidio, con antecedentes de presunta violencia previa.
El 27 de julio se sumó el caso de Erica Almirón Romero, de 25 años, hallada muerta en su vivienda del barrio Jardín, en Resistencia. Aunque inicialmente la causa se investigó como muerte dudosa, una carta y mensajes atribuidos a su ex pareja, quien confesó el crimen, llevaron a la confirmación del femicidio y a su detención cuando intentaba huir del país. En octubre, la desaparición y posterior hallazgo del cuerpo de Gabriela Barrios, de 20 años, en un pozo negro de una vivienda en Avia Terai, volvió a generar conmoción. Un hombre permanece detenido como principal sospechoso, mientras el caso sigue bajo investigación judicial.
Finalmente, el femicidio de Erika Cecilia Fernández, de 42 años, ocurrido en Villa Río Negro, elevó a diez el número de mujeres asesinadas por violencia de género en el Chaco durante 2025. La causa está en manos de la Fiscalía de Género y el principal sospechoso es su pareja, quien permanece internado bajo custodia policial. El recuento expone una problemática persistente y casos que, en su mayoría, continúan en distintas etapas del proceso judicial.
