La Fiscalía Nº 3 investiga la muerte de un bebé que llegó al hospital aún con la placenta y sin signos vitales. La madre, de 21 años, quedó aprehendida tras confirmarse en la autopsia que el niño había vivido unos minutos.

Un caso en Charata, en menos de 12 horas, pasó de una atención médica urgente a una causa por supuesto homicidio agravado. Una joven de 21 años, identificada como M. M. R., ingresó el domingo por la noche al Hospital local acompañada de un recién nacido sin vida. Horas después, la Justicia dispuso su detención.
El hecho se conoció alrededor de las 21.50, cuando la División Unidad de Seguridad Hospitalaria informó el ingreso de la joven, domiciliada en el barrio Gendarmería. El médico de turno, R. H., constató que la mujer presentaba signos vitales estables, aunque permanecía bajo medicación por sonda. En brazos llevaba a su bebé, aún unido a la placenta y ya sin vida.
El cuerpo del recién nacido fue trasladado a la morgue hospitalaria y derivado este lunes por la mañana a Sáenz Peña, donde se realizó la autopsia.
La autopsia reveló que el bebé nació con vida
La fiscal G. R. A., a cargo de la Fiscalía Nº 3 de Charata, ordenó inmediatamente una serie de diligencias: toma de testimonios a familiares directos, preservación del domicilio y peritajes en el interior de la vivienda. En el lugar, personal policial secuestró el teléfono celular de la joven, un dispositivo Samsung con funda rosa, que será peritado.
Pasado el mediodía, la fiscal recibió el informe preliminar de la autopsia: el bebé había respirado unos minutos antes de morir.
Con ese dato clave, la funcionaria dispuso que se notifique formalmente la aprehensión de M. M. R., bajo la calificación de supuesto homicidio agravado, e instruyó la continuidad de la consigna policial femenina en el hospital donde permanece internada.
Pericias en la casa y familiares en shock
Durante la madrugada, la fiscal se presentó junto al gabinete científico del Poder Judicial y autoridades policiales en la vivienda donde se habría producido el parto. Allí se realizaron peritajes, registros fotográficos y levantamiento de rastros.
También declararon la hermana de la joven, S. P. C.; su sobrina, E. G. C.; y su madre, N. I. J., quienes describieron el estado emocional y físico previo del embarazo, todavía en análisis.
La Unidad de Protección Integral (UPI) fue notificada para evaluar el entorno familiar y social de la joven. Además, se remitieron copias del expediente al Juzgado de Niñez, Adolescencia y Familia de Charata. El cuerpo del bebé ya fue entregado a los familiares.
