En InChaco.com sabemos que al chaqueño le gusta la buena carne, pero a veces hay que salir del asado tradicional para sorprender a la familia. Hoy te traemos una receta de alta cocina, directa de la pantalla de «Qué Mañana!» a tu mesa: un ojo de bife tierno, con una salsa agridulce que es un poema y una guarnición de zanahorias que no vas a poder creer.

RESISTENCIA. Si estás buscando esa receta para quedar como un verdadero chef ante tus invitados, dejá de buscar. Este plato combina la nobleza de un buen corte de carne con una emulsión cítrica que equilibra cada bocado. Tomá nota, encendé la hornalla y preparate para los aplausos.
La lista de compras (Para 4 personas)
- Carne: 1 kilo de ojo de bife (pedile a tu carnicero amigo que esté bien veteado).
- Para la salsa: 1 cda. de manteca, ½ cebolla picadísima, 1 cdita. de ajo, romero fresco, 200 cc de vino blanco, 2 cdas. de mostaza tipo Dijon, 1 cda. de miel y 120 gr de crema de leche.
- Para el toque especial: 3 zanahorias y el jugo de una naranja.
Paso a paso: El camino a la gloria gastronómica
1. El sellado es sagrado: Cortá el ojo de bife en medallones de unos 250 gramos. En una sartén bien caliente, sellalos por todos sus lados para que los jugos queden atrapados adentro. Salpimentá, retirá y reservá. ¡Ese doradito es puro sabor!
2. La alquimia de la salsa: En la misma sartén (sin lavarla, para aprovechar el fondo de cocción), mandá la manteca, la cebolla, el ajo y el romero. Cuando la cebolla esté transparente, devolvé la carne y bañá todo con el vino blanco. Dejá que el alcohol se evapore.
3. El toque final: Sumá la mostaza y la miel. Cociná hasta el punto que más te guste (nosotros recomendamos a punto o jugoso). Al final, agregá la crema de leche y hacé movimientos circulares con la sartén. La salsa tiene que quedar brillante y homogénea.
4. Una guarnición de otro planeta: Cortá las zanahorias a lo largo, ponelas en una placa con aceite de oliva, sal, pimienta y tomillo. Llevalas al horno hasta que estén súper tiernas. Una vez listas, mixealas con el jugo de naranja hasta formar un puré suave (la emulsión). La frescura de la naranja con la zanahoria asada es el contrapunto perfecto para la carne.
EL SECRETO DE InChaco.com: Si no conseguís mostaza Dijon, podés usar la común, pero agregale una pizca extra de pimienta negra para darle ese «picantito» especial. Y no te olvides de un buen pan casero para limpiar el plato, porque de esa salsa no puede quedar ni una gota.
