El clima político en Estados Unidos se trasladó a la alfombra roja de la 68° edición de los premios más importantes de la música. El presidente Donald Trump, fiel a su estilo combativo, advirtió que iniciará acciones legales contra el presentador Trevor Noah tras una broma que vinculó al mandatario con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein. En InChaco.com te contamos los detalles de este escándalo que sacude al mundo del espectáculo.

WASHINGTON / LOS ÁNGELES. Lo que debía ser una noche de gala y celebración para la música internacional terminó convirtiéndose en un campo de batalla legal. La tensión estalló este lunes cuando el presidente Donald Trump utilizó su plataforma Truth Social para arremeter contra Trevor Noah, el anfitrión de los Grammy 2026, tras una serie de comentarios que el mandatario calificó de «difamatorios».
La broma que desató la furia presidencial
Todo ocurrió tras la entrega del premio a la Canción del Año a Billie Eilish por su éxito «Wildflower». Noah, quien ya anunció que esta será su sexta y última participación como presentador del evento, decidió romper su habitual discreción política con un monólogo que no dejó a nadie indiferente.
Primero, Noah ironizó sobre el deseo de Trump de adquirir territorio danés: «Es un Grammy que todo artista quiere… casi tanto como Trump quiere a Groenlandia». Pero el remate fue lo que encendió la mecha:
«La obsesión de Trump con Groenlandia tiene sentido porque, desde que Epstein ya no está, necesita una nueva isla para pasar el rato con Bill Clinton», lanzó el comediante ante una audiencia que mezcló risas nerviosas con asombro.

«Voy a divertirme contigo»: La respuesta de Trump
La reacción desde la Casa Blanca no se hizo esperar. El presidente, visiblemente enfurecido, calificó a los Premios Grammy como «lo PEOR y prácticamente imposibles de ver» y lanzó una advertencia directa hacia el presentador: «¡Prepárate, voy a divertirme contigo!».
En un extenso descargo, Trump buscó despegarse de cualquier vínculo con la isla privada de Epstein:
- Desmentida tajante: «Nunca he estado en la isla de Epstein ni en ningún lugar cercano».
- Acusación de difamación: El mandatario afirmó que, hasta los dichos de Noah, nunca se le había acusado formalmente de visitar dicho lugar, ni siquiera por lo que él denomina «medios de noticias falsas».
Un cierre de ciclo polémico
Para Trevor Noah, este escándalo marca un final estrepitoso en su relación con la Academia. Tras seis años de mantener un perfil relativamente bajo en cuanto a ataques directos hacia el ala republicana, el presentador parece haber decidido «quemar las naves» en su despedida.
Mientras tanto, en los pasillos legales de Washington, ya se especula con la presentación formal de la demanda por daños y perjuicios, un movimiento que podría sentar un precedente explosivo entre el poder político y la libertad de expresión en la industria del entretenimiento.
