La carrera por conquistar el cielo latinoamericano suma un nuevo capítulo. Mientras Santiago de Chile ostenta desde hace una década el rascacielos más alto de la región, un ciudad avanza con un megaproyecto que promete cambiar el mapa arquitectónico del continente.

Se trata de Monterrey, en México, la que será el escenario donde se levantará Torre Rise, un coloso urbano que superará los 475 metros y que ya se perfila como el nuevo ícono de América Latina.
Un salto histórico para la arquitectura de la región

Hasta ahora, la referencia obligada era la Gran Torre Costanera en Santiago, con sus 300 metros de altura. Pero la futura Torre Rise dejará ese récord muy atrás: tendrá 100 pisos, un diseño futurista y una presencia que transformará por completo el skyline regiomontano.
El proyecto, desarrollado por Pozas Arquitectos, forma parte de un plan urbanístico más amplio que apunta a posicionar a Monterrey como capital financiera y tecnológica de la región. En términos de magnitud, será uno de los edificios más altos del hemisferio occidental.
