Una nueva denuncia vecinal por inseguridad resonó en los micrófonos de Alerta Urbana, manifestando el hartazgo y la desesperación de los vecinos del barrio Ángel de la Guarda.

La denunciante, Raquel Orellana, se comunicó con Gustavo Olivello para identificar a un joven como el presunto autor de robos sistemáticos que afectan a toda la zona. Orellana, quien brindó su nombre completo y se hizo cargo de sus declaraciones, identificó al supuesto delincuente como Nicolás Maindo Aguirre, de unos 26 años. La vecina fue contundente al afirmar: «Yo llamo sinceramente porque estoy cansada de esta situación. Hay un chico acá en el barrio Ángel de la guarda […] que se dedica a robar día y noche. Todo el barrio lo conoce».
Una nueva denuncia vecinal por inseguridad resonó en los micrófonos de Alerta Urbana, manifestando el hartazgo y la desesperación de los vecinos del barrio Ángel de la Guarda. La denunciante, Raquel Orellana, se comunicó con Gustavo Olivello para identificar a un joven como el presunto autor de robos sistemáticos que afectan a toda la zona. Orellana, quien brindó su nombre completo y se hizo cargo de sus declaraciones, identificó al supuesto delincuente como Nicolás Maindo Aguirre, de unos 26 años. La vecina fue contundente al afirmar: «Yo llamo sinceramente porque estoy cansada de esta situación. Hay un chico acá en el barrio Ángel de la guarda […] que se dedica a robar día y noche. Todo el barrio lo conoce».
Un punto crítico de la denuncia es la percibida inacción de las autoridades. Orellana señaló que la zona pertenece a la comisaría Tercera de Resistencia y que los efectivos «Lo conocen bien porque yo llamé el domingo pasado». Ante la ineficacia de las denuncias internas y las quejas en grupos de vecinos, Olivello hizo un llamado enfático a la comunidad: «La policía que denunciar todos. Todos tienen que denunciar. Más allá de salir a los medios, más allá de los grupos de WhatsApp, de las redes sociales, tienen que ir y poner la firma». La vecina, además, expresó su temor a la justicia por mano propia: «Si él lo agarra [a mi hijo], le golpea de más, va a terminar preso mi hijo y mi hijo está estudiando… y tampoco es justo que uno viva así», evidenciando la doble victimización que sienten los residentes honestos.
La denuncia pone en el centro de la escena la urgente necesidad de una respuesta policial y judicial a la creciente ola de inseguridad que afecta al Barrio Ángel de la Guarda.
