En un acto de impunidad alarmante, un delincuente de 23 años interceptó a un suboficial en la puerta de su casa para exigirle que borrara pruebas en su contra. El criminal, armado con una escopeta de fabricación casera, terminó detenido gracias a un rápido despliegue de la Comisaría Decimotercera.

La delincuencia en Resistencia parece no tener límites ni respeto por el uniforme. Este martes, minutos después de las 17, el barrio capitalino fue testigo de una escena que roza el surrealismo criminal: un efectivo de la Policía del Chaco, que regresaba a su hogar para descansar tras su jornada laboral, fue emboscado por un malviviente que buscaba «limpiar» su prontuario a la fuerza.
El hecho ocurrió sobre la calle Fuerte Esperanza al 3500. Allí, el delincuente de 23 años —cuya identidad ya estaba en el radar policial por hechos anteriores— increpó al suboficial con una exigencia insólita: demandaba la entrega de filmaciones que lo vinculaban a diversos delitos.
«Te voy a meter un corchazo», fue la violenta amenaza que lanzó el agresor mientras apuntaba directamente al uniformado con una arma de fabricación casera (tumbera).
Tras el tenso enfrentamiento, el criminal se dio a la fuga, creyendo que el amedrentamiento surtiría efecto. No obstante, el efectivo dio aviso inmediato a sus pares, activando una cacería humana por las calles del sector.
Captura en tiempo récord
La respuesta de la Comisaría Decimotercera no se hizo esperar. Con la descripción precisa del atacante, las patrullas cercaron la zona y, a las pocas cuadras, sobre la Avenida Juan Azurduy, lograron interceptar al sospechoso.
Durante la requisa, el personal policial confirmó la peligrosidad del sujeto al hallar entre sus pertenencias el arma tipo «tumbera» cargada, el mismo instrumento con el que minutos antes había amenazado de muerte al suboficial.
El peso de la justicia
El delincuente fue reducido y trasladado a la unidad policial, donde quedó alojado bajo graves cargos que incluyen amenazas agravadas por el uso de arma de fuego y resistencia a la autoridad. Desde InChaco.com, reafirmamos nuestra postura: el ataque a un servidor público es un ataque a toda la sociedad chaqueña. La impunidad no puede ganar terreno en nuestras calles.
