¡Un baldazo de agua fría para el Pincha y para todo nuestro fútbol! Cuando parecía que el ciclo de Eduardo Domínguez en Estudiantes de La Plata era un romance eterno, el destino —y los dólares del Brasileirao— metieron la cola. El «Barba» le comunicó oficialmente a Juan Sebastián Verón que acepta el desafío de dirigir al Atlético Mineiro, dejando un vacío enorme en el León.

La noticia sacudió los cimientos de City Bell este jueves: Domínguez será el reemplazo de Jorge Sampaoli en el conjunto de Belo Horizonte. Se va el hombre que le devolvió la mística ganadora al club, dejando una huella que será difícil de borrar.
Una despedida con cinco estrellas en el pecho
Domínguez no se va por la puerta de atrás. Se retira como un auténtico ídolo táctico después de tres años dorados donde cosechó nada menos que cinco títulos, incluyendo el campeonato vigente del fútbol argentino.
La sorpresa es total porque el DT había renovado su contrato en enero pasado, extendiendo su vínculo hasta finales de 2027. Sin embargo, la oferta de Brasil fue irresistible tanto para el profesional como para las arcas del club platense:
- El resarcimiento: Estudiantes recibirá 1.500.000 dólares por la cláusula de salida.
- El último adiós: Domínguez se sentará por última vez en el banco del Pincha este viernes frente a Sarmiento, en lo que promete ser una jornada cargada de lágrimas y ovaciones en el Estadio UNO.
¿Por qué el Mineiro?
El «Galo» buscaba un perfil que combinara orden táctico y mentalidad ganadora para suceder a Sampaoli, y puso los ojos en el DT más codiciado del país. Domínguez llega a un equipo con un presupuesto astronómico y la obsesión de conquistar la Copa Libertadores, un territorio que el «Barba» conoce bien desde su etapa como jugador y técnico.
