El huevo frito es uno de los alimentos más consumidos a nivel mundial. Una de las posibles recetas con el huevo como protagonista incluye un ingrediente muy poco común: el vinagre.

Añadir un poco de vinagre a la sartén a la hora de cocinar los huevos mejora notablemente el resultado del plato. Esta práctica es muy común en algunos países de Europa, especialmente en Francia, donde elaboran los oeufs a l’assassin o «huevos asesinos», en los que se añade una pequeña cucharada de vinagre de vino tinto sobre los huevos fritos para aportar mayor cremosidad y profundidad de sabor a la yema. El vinagre permite que el resultado final sea un huevo con textura fina, superficie uniforme y cocción controlada.
1. Propiedades del vinagre
Aunque los huevos pueden cocinarse de muchas maneras, utilizar agua para cocerlos o aceite para freírlos es lo más común. No obstante, hay otras prácticas sencillas que aportan un sabor y textura únicos a este alimento. Incorporar vinagre a la cocción de huevos, ya sean estrellados o cocidos, es una práctica que incluso chefs profesionales recomiendan.
2. Vinagre en la sartén
Añadir un poco de vinagre a la sartén a la hora de cocinar los huevos mejora notablemente el resultado del plato. Esta práctica es muy común en algunos países de Europa, especialmente en Francia, donde elaboran los oeufs à l»assassin o «huevos asesinos», en los que se añade una pequeña cucharada de vinagre de vino tinto sobre los huevos fritos para aportar mayor cremosidad y profundidad de sabor a la yema.
3. Resultado delicioso
El vinagre permite que el resultado final sea un huevo con textura fina, superficie uniforme y cocción controlada. Además, en otras elaboraciones como los huevos revueltos, añadir un poco de vinagre puede ayudar a obtener una textura ligera. Ahora ya sabes que, la próxima vez que vayas a hacer un huevo frito, añade un poco de vinagre y verás una mejora notable en el plato.
