¡Benito no deja de ser noticia! Mientras los ecos de sus tres fechas históricas y totalmente agotadas en el Monumental de River Plate (13, 14 y 15 de febrero) todavía retumban en el aire de Buenos Aires, el «Conejo Malo» vuelve a estar en boca de todos. Pero esta vez no es por un nuevo hit ni por su espectacular presentación en el Super Bowl LX, sino por el nivel de lujo que maneja en su vida privada.

Por la redacción de InChaco.com
En InChaco, nos metemos en la intimidad del artista que domina los rankings mundiales para mostrarte dónde descansa el hombre que hizo del trap y el reggaetón un imperio global.
Un búnker de 8 millones de dólares en la colina de las estrellas

Ubicada en el exclusivo enclave de Hollywood Hills, a solo un suspiro del icónico Teatro Dolby, la propiedad de Bad Bunny es mucho más que una casa: es una declaración de principios. Tasada en la escalofriante cifra de 8 millones de dólares, la mansión se despliega sobre un terreno de 2.500 metros cuadrados donde el minimalismo y el confort extremo se dan la mano.
Con paredes blancas inmaculadas y ventanales que parecen no tener fin, la residencia ofrece una vista panorámica de Los Ángeles que dejaría sin aliento a cualquiera. El diseño es moderno, limpio y pensado para la máxima privacidad, algo que el puertorriqueño valora por sobre todas las cosas.
Detalles que marcan la diferencia: habitaciones de ensueño y cocina profesional

La mansión no es solo fachada. El complejo está dividido en dos estructuras independientes que garantizan que las visitas (¿estará Gabriela por allí?) tengan su propio espacio. Entre sus comodidades destacan:
- Cinco habitaciones de lujo: Espacios pensados para el descanso total.
- Suite principal: Un santuario con balcón privado y un baño que cuenta con ducha acristalada y bañera independiente.
- Área social: Un comedor de grandes dimensiones y una cocina profesional digna de un chef de alta gama.
- Zona exterior: Una piscina soñada, rodeada de palmeras, vegetación ornamental y —por supuesto— una parrilla para no perder las costumbres caribeñas.
Vecinos de «Oscar»: la elite de Hollywood
Vivir en Hollywood Hills significa cruzarse en el supermercado (o en el gimnasio privado) con la crema y nata del espectáculo mundial. Bad Bunny comparte código postal con figuras de la talla de Leonardo DiCaprio, Angelina Jolie y Jennifer Aniston.
Aunque el agente inmobiliario Josh Altman la puso a la venta tras una remodelación total en 2020, todos los caminos y las pistas de los fanáticos conducen a que Benito es el dueño absoluto de este paraíso californiano.
Desde InChaco.com, seguimos celebrando el éxito de este artista que, tras conquistar el Super Bowl y llenar estadios en Argentina, descansa en su trono de cristal y cemento en las colinas de Los Ángeles.
