En una tarde gris que poco tuvo que ver con la ilusión del hincha, Chaco For Ever sufrió un cachetazo de realidad en su estreno liguero. En el estadio más pequeño de la categoría, el conjunto de Pancaldo mostró una imagen desdibujada, perdió 2-0 frente a un ordenado Acassuso y terminó con un hombre menos por la expulsión de su arquero insignia. En InChaco.com te contamos las claves de una derrota que enciende las alarmas prematuramente.

BOULOGNE (Buenos Aires). La expectativa era alta, pero el fútbol fue esquivo. Chaco For Ever pisó el césped con la intención de pisar fuerte, pero terminó caminando en reversa. Ante un Acassuso que se plantó con la humildad del debutante pero la inteligencia del que conoce sus limitaciones, el «Negro» nunca encontró la brújula y pagó caros sus errores defensivos y la falta de audacia ofensiva.
Un primer tiempo de estudio y fatalidad
Los minutos iniciales fueron un bostezo. For Ever, lejos de asumir el protagonismo que su historia le exige, prefirió esperar el error ajeno, una estrategia que resultó estéril ante una defensa local que no regaló ni un centímetro.
A los 37 minutos, el libreto se quemó: Lázaro Romero aprovechó una desatención y mandó la pelota al fondo de la red para el 1-0. Pero lo peor estaba por venir. En una jugada límite, el referente bajo los tres palos, Gastón «el Mono» Canuto, vio la tarjeta roja tras evitar lo que era el segundo gol inminente. Pancaldo se vio obligado a mover las piezas: entró Caprio al arco y, en un cambio que dolió, tuvo que sacrificar al «9» de área, Tomás Bolzicco.
El complemento: sin ideas y con el corazón herido
Si el primer tiempo terminó mal, el segundo arrancó peor. Acassuso, con un hombre más, olió la sangre y presionó alto. La defensa del «Negro» se volvió un manojo de nervios y desprolijidades que Romero, nuevamente, no perdonó para sellar el 2-0 definitivo.
For Ever fue un equipo partido, sin nexo entre líneas y con una preocupante carencia de juego asociado. El debutante en la categoría le dio una lección de efectividad a un equipo chaqueño que se trajo de Buenos Aires más dudas que certezas.
Lo que viene: el Gigante debe ser una fortaleza
No hay tiempo para lamentos. Raúl Pancaldo tendrá una semana intensa de trabajo para reconstruir la moral de un plantel que sintió el golpe. La revancha está a la vuelta de la esquina y el escenario será inmejorable:
LA CITA: el próximo domingo, For Ever recibirá a San Telmo en el «Gigante de la Avenida». Será el momento de que el pueblo albinegro empuje para enderezar el barco y conseguir los primeros tres puntos que calmen las aguas.
